LAS 22 LEYES INMUTABLES DEL
MARKETING
ALRIES Y JACK TROUT
Para el desarrollo de este
trabajo, primero debo ubicarme en mi entorno que contempla mi rol de Gerente
Sucursal en una línea de negocio consistente en la prestación de un servicio a
un mercado definido en el Sector Financiero, con un día a día cargado de actividades
conducentes a resolver situaciones que se presentan en la operación y que
afectan al cliente, pero que sí no son atendidas de inmediato, el efecto se
traduciría en la insatisfacción de un cliente y por lo tanto la potencial
pérdida de éste.
Desde esta perspectiva, considerando el poco
conocimiento que tengo en Marketing, orientaré este análisis en la aplicación
de cada una de las 22 leyes del Marketing en mi Empresa obviamente y en mí día
a día, para esto, debo comenzar por definir lo que es el Marketing y a
continuación desglosar las leyes descritas para entenderlas e intentar darles una aplicación en mi
empresa, desde mi perspectiva pero buscando anidarlas en el día a día y así
apropiarme de su esencia.
Definición de Marketing:
Se trata de la disciplina
dedicada al análisis del comportamiento de los mercados y de los consumidores.
El Marketing analiza la gestión comercial de las empresas con el objetivo de
captar, retener y fidelizar a los clientes a través de la satisfacción de sus
necesidades y centrando sus actividades en el conjunto de las cuatro”P”.
Qué me llamó la atención de
la lectura?
El título es muy sugestivo,
sin embargo, la primera inquietud que uno tiene ante las palabras “leyes” y
además “inmutables”, es pensar que sí están identificadas y plenamente
definidas, porqué las empresas siguen cometiendo errores que le significan grandes
pérdidas y en general resultados catastróficos, tal vez nos creamos unos
modelos en nuestras mentes y creemos que son aplicables para todas las empresas
en todas las épocas y que inexorablemente obtendremos los mismos resultados que
obtuvieron empresas que aplicaron esos modelos y tuvieron éxito; bajo estas
circunstancias, craso error el que estamos cometiendo.
Porqué me llamó la atención?
Se confirma una vez más que
en el Marketing no hay verdades absolutas ni entornos estáticos, no existen
plantillas para configurar un negocio ó un mercado, todo es circunstancial y el
entorno debe ser estudiado minuciosamente, apoyado en cimientos sólidos dados por la
experiencia y bagaje ganado por expertos analistas del mercado.
Adicionalmente, llama
especial atención que algunos conceptos en el marketing engañan fácilmente la
percepción en cada uno de nosotros, al creer que tratar de ser primeros en algo
nos garantiza el éxito rotundo ó pensar que concentrando los esfuerzos en
alcanzar una supercalidad de los productos ó servicios que brindamos,
llegaremos a ocupar los primeros puestos del mercado, nos engañamos porque no
tenemos claro que la percepción es un factor clave en la toma de decisiones del
consumidor.
La lectura de este libro, me
remonta al de la Estrategia del Océano Azul en el que se muestra la guerra que
emprendemos todos por conquistar los
mismos nichos con los mismos productos, con las mismas estrategias y con los
mismos errores y castramos nuestra visión para ver más allá e identificar
oportunidades en otros ámbitos que nadie ha mirado.
Quiero desglosar cada una de
las leyes y saborear el contenido para expresarlo con mis palabras y así
apropiarme de los conceptos.
En la primera Ley podemos
ver el popular adagio que el que pega primero pega dos veces, porque impacta y
deja la huella, en nuestra mente queda grabada la imagen ó el recuerdo de los
que han llegado primero.
Sí no podemos ser los
primeros debemos crear la categoría en
la que sí podamos llegar en primer lugar y quedar grabados en la mente de los
consumidores como los primeros en esa categoría.
Hay una gran diferencia
entre llegar primero al punto de venta que estar en primer lugar en la mente
del consumidor, este concepto modifica el descrito en la primera ley porque no
solamente es llegar primero al punto sino complementado con la penetración en
la mente del consumidor.
La percepción es el concepto
fundamental en el Marketing, en el mercado no hay una competencia entre los
productos existentes sino entre las percepciones que tenemos, no hay una verdad
absoluta ni un producto perfecto, todo es relativo y todo proviene del concepto
que tenga el individuo de los productos.
Apropiarse de la categoría
de un producto, garantizará el liderazgo en el mercado porque en la mente del
consumidor está el concepto asociado al producto, es decir asociamos lo
genérico, la categoría con una marca determinada.
Tratar de utilizar un
concepto ó una palabra que ya tiene posicionado el competidor, será un fracaso
porque una vez fijados en la mente del consumidor, no habrá forma de
desplazarlo, la exclusividad imperará.
En la ley de la escalera,
debemos ser consientes de nuestra posición en el mercado y asumirla como tal,
en la práctica vemos empresas con bajo perfil que identifican el escalón en el
que están y obtienen excelentes márgenes de rentabilidad con respecto a la
competencia y nunca se les ve tratando de disputar el puesto de alguno de sus
competidores.
En la Ley de la dualidad, en
la que el mercado llega a convertirse en una lucha titánica entre dos gigantes
del mercado, también nos dan una alternativa con otra ley, la concentración,
asociar un concepto en el consumidor.
Estar en el segundo puesto
compitiendo con el líder de un producto, debe ceñirse a la estrategia del
líder, es aceptar que está en el segundo puesto pero como la alternativa para
otro segmento del mercado, no puede pretender igualar al primero, pero si,
entregarlo como alternativa.
Las categorías se de
dividen, sin embargo no se puede pretender que en una de las líneas de esa
división, se pueda igualar a otro competidor que ya ocupe un escalón en esa
categoría.
En la ley de la perspectiva,
nos lleva a cuestionar que las estrategias que nos pueden llevar a resultados
positivos en corto plazo, en un largo plazo pueden traer los peores resultados.
La extensión de línea se
convierte en un sofisma de éxito al creer que por haber obtenido los mejores resultados
con un producto, debemos extender la misma marca ó concepto a otros artículos. Debemos
recordar que en la mente se fija es un concepto y se asocia con el producto,
pretender extenderlo puede acarrear los peores resultados.
Contrario a la ley de la
expansión, tenemos el sacrificio que debemos asumir para mantener el rumbo, no
podemos pretender que debamos adaptar nuestra estrategia a todos los bruscos
cambios del mundo.
En la ley de los atributos,
una manera inteligente de contrarrestarla es buscar el opuesto ó complementario
de un producto y así no estaremos pretendiendo desplazar la exclusividad del
competidor, pero si participar en la satisfacción de la misma necesidad.
La ley de la sinceridad nos
invita a reconocer la parte negativa que tiene nuestro producto, pero resaltando
la parte positiva que opaca la otra. Siempre la parte negativa se identificará
fácilmente y la competencia seguramente la utilizará, entonces es más
inteligente reconocerla y justificarla que tratar de ocultarla.
En la ley de la
singularidad, debemos buscar dar el primer golpe de la manera más audaz y así
será contundente el ingreso al mercado, ya que este no admite pluralidad en el
campo de batalla.
El control de las variables
internas de la Empresa no es suficiente para controlar las tendencias del
mercado, debemos mirar la competencia y todo el movimiento del entorno que nos
permita por lo menos anticiparnos a lo que está por venir.
El éxito nunca será
contundente, pretender que por haber llegado a la cima, nos da el privilegio de
quedarnos quietos, inexorablemente vendrá la derrota.
Errar no es el problema, el
problema llega cuando no lo admitimos a tiempo y dejamos pasar mucho tiempo
para corregirlo, la sensatez trae mejores resultados.
El amarillismo no es un factor
crítico de análisis ó factor de decisión, los grandes eventos simplemente
pasan, no se divulgan con sensionalismo.
En la ley de la aceleración
vemos como los programas triunfadores están basados en tendencias reales del
mercado y no en impulsos emocionales ó caprichos.
Solo las buenas ideas no
llegan espontáneamente a la mente de los potenciales consumidores, el factor
capital es fundamental porque cualquier herramienta que se elija para penetrar
un mercado, requiere de una inversión que podría definirse como a largo plazo.
Qué aprendí con esta lectura?
Primero a cuestionarme una
serie de convicciones erróneas que uno tiene del comportamiento del mercado,
también el desarrollar un sentido crítico con respecto a las estrategias que a
diario vivimos a través de los medios de comunicación y otros.
Una actitud que cambiaré a
partir de la fecha es salir del enclaustramiento que formamos con el día a día
en nuestras empresas y explorar, evaluar y deducir tendencias de factores
externos que siempre perdemos de vista.
Cómo lo aplicaré?
Cambiando hábitos en mi
diario vivir, abriendo la mente para analizar detalladamente mi entorno y con
esto lograré apropiarme de herramientas actualizadas para diseñar e implementar
estrategias conducentes al éxito.
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